Les puede resultar sorprendente el que me haya dedicado a prostituirme dadas mis circunstancias: maduro de 45 años, casado, padre de dos hijos y sanitario de profesión. Pero cuando lean mis razones me comprenderán.
Todo surgió de mi irresistible necesidad de dar placer y amor a las mujeres. Y se preguntarán ¿porqué no vuelco esas ansias de dar ternura y mimos en mi mujer?
Desgraciadamente desde hace un par de años eso no es posible. Una menopausia prematura complicada con problemas endocrinos suprimió en mi mujer todo deseo sexua...
Cantidad total de caracteres: 15128
Leer todo el relato erotico | Reportar abuso
Enviar relato a un amigo
Escriba sus comentarios
Debe iniciar sesisn para escribir sus comentarios