Trabajo a cinco minutos de casa, en las oficinas de la calle Goya, aún así, mi marido me acerca en coche, aprovechando que pasa por delante para ir a su despacho, situado en la periferia de la ciudad. Solo cuando nuestros horarios dejan de coincidir, me voy andando, dando un tranquilo paseo.
Me desvié por la calle , donde queda la papelería, para comprar una tarjeta de felicit...
Cantidad total de caracteres: 11814
Leer todo el relato erotico | Reportar abuso
Enviar relato a un amigo
Escriba sus comentarios
Debe iniciar sesisn para escribir sus comentarios