Llegamos a casa de mi amigo Jaime después de comer. Al final, el grupo había quedado reducido a cuatro personas; Jaime, Elena (su mujer), Antonio y yo que me llamo Manel, el resto había escampado alegando diferentes motivos, familiares sobre todo.
Vamos a peor, dijo Antonio, de doce nos quedamos en cuatro.
Además los de siempre, contestó Elena.
Y era cierto. En las tres últimas comidas de ex-compañeros de instituto habíamos qu...
Cantidad total de caracteres: 14938
Leer todo el relato erotico | Reportar abuso
Enviar relato a un amigo
Escriba sus comentarios
Debe iniciar sesisn para escribir sus comentarios