Al contar esto me siento en contradicción conmigo mismo. No estoy orgulloso, pero tampoco puedo decir que lo sienta en el alma. Me avergüenza, y al mismo tiempo, estoy seguro de que lo volvería a hacer. Es más, no me lo perdonaría si no aprovechara la ocasión en el futuro.
Andrea llevaba ya más de dos años viniendo a limpiar a casa. Antes de comenzar a limpiar en casa, había formado ya parte del grupo de amigos que hicimos al poco de mudarnos a esta ciudad. Siempre había parecido una chic...
Cantidad total de caracteres: 14711
Leer todo el relato erotico | Reportar abuso
Enviar relato a un amigo
Escriba sus comentarios
Debe iniciar sesisn para escribir sus comentarios