Ella me sorprendió diciéndome que qué ninfa tan hermosa.
Le consesé lo que había ocurrido durante mi estanca en el hotel, ella se mostró realmente interesada en Leticia, haciéndome un interrogatorio en tercer grado mientras me acariciaba suavemente.
Ella estaba absolutamente caliente, deseosa de un buen polvo marital que encantado le concedí, pero en mi mente estaba Leticia, no mi hermosa mujer y ella se dio cuenta casi en el acto.
-No te la puedes quitar de la cabeza-afirmó.
-Perdóname, estoy obsesionado.
-A mi también me gusta mucho.
-¿Cómo? ¿Te gustan las adolescentes?
...
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