Estaba de vacaciones en Esmeraldas. Coincidentemente el Padi también. Nos encontramos en la piscina. Me abrazó cariñosamente dentro del agua y sentí un montón de cosquilleos. Es más, sentí en mi vientre la presencia, semi dura, de algo que ya conocía: su gigantesco pene. Su mano, disimuladamente bajo el agua ,descendió por mi espalda hasta mis nalgas y las apretó con firmeza . Hablamos trivialidades un rato, me despedí y me dirigí a mi cabaña. Al salir del agua sentí sus ojos recorriendo mi cuerpo, desvistiéndome, poseyéndome. Al llegar, me quite el mojado…no solo por el agua… bikini y me puse...
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