La noche va ganando su batalla , el atardecer mas temprano ya no deja tiempo
para caminar con claridad, si bien el estado físico ella sabe se lo debe a su
apetito sexual insaciable, nunca dejo de hacer su caminata, fue la que le
proporciono más de un amante circunstancial.
Esa tarde tenia ganas (siempre la tenia) de aparearse con alguien, conocido o
no, ya hacia meses que no le importaba, solo sabia que todos los días, ella
tenia que gozar, a su esposo le faltaba más de tres horas para llegar, sus
hijos no estaban y aparte ya no querían seguirle el juego de...
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