La tarde había comenzado a caer cuando la familia Tzukino se preparaba
para abandonar el hotel y el "..lago encantado"... Todos estaba muy
contentos por aquel viaje, excepto Serena quien permanecía callada y renuente
a cualquier intento de hablar con ella. Por suerte nadie intento presionarla y
así pudieron salir sin incidentes. Cuando llego la hora de partir Serena no
pudo evitar mirar hacia el otro lado del lago, donde Ángel seguramente
disfrutaba del atardecer. Al darse cuenta de su debilidad Serena se puso
furiosa consigo misma y apr...
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