Que casualidad, me dije. Un señor, de unos cincuenta años, arrojó con saña unas llaves de coche a la acera, discutía con una señora. Yo las recogí y se las di a la muchacha. Hablamos. Pensé que eran dos ex, como tantos otros casos.
Pues no, era mi padre, que se separó de mi madre hace mucho y...
Y el coche te lo sacó el de la citroen, y se cree que es suyo.
Sí. Ahora tienes prisa, pero otro dia hablamos. Gracias.
Gracias a tí.
Mira por donde que estos coches son la rehostia, claro, ni siquiera sirven para echar un polvo. Ese obstáculo de en medio.
Y la muchacha se fue, ...
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