Conocì aquella pariente lejana accidentalmente. Fui al banco a cambiar un cheque y al anunciar el cajero mi nombre, ella se me acercò y me preguntò por mi origen familiar y me afirmò : -Yo soy su prima.-. Intercambiamos direcciones y telefonos y entablamos una buena amistad, nos prestábamos pequeñas sumas de dinero, yo le hacìa reparaciones ligeras en su casa. Ella estaba separada y tenia un hijo de 12 años al que no habìa bautizado, me escogió como padrino del niño y nos hicimos compadres.
Cantidad total de caracteres: 3609
Leer todo el relato erotico | Reportar abuso
Enviar relato a un amigo
Escriba sus comentarios
Debe iniciar sesisn para escribir sus comentarios