Las persianas están bajas, entran apenas algunos ases de luz. Me gusta estar en penumbras en mi habitación, el mundo está afuera, lejos, silencioso. Puedo escuchar mejor mis pensamientos, las sensaciones toman vida y recorren mi piel lentamente, expandiéndose.
Te extraño. Extraño tu vida alrededor de la mía, tu corazón cuando me roza, tu mirada cuando me penetra. Mi cuerpo te extraña, necesita tu contacto. Evoca tus manos acariciándome lentamente, abarcándome toda. Mi piel se eriza con sólo pensarte. Extraño la sensación de estar contenida en tu abrazo.
Mi cuerpo desnudo se abraz...
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