Todo comenzó una noche en que mi primo y un amigo se quedaron a dormir
en mi casa. Tendríamos por esa época una calentura que no se repite en
ninguna otra etapa de la vida.
El caso es que como tengo una litera era imposible que tres personas
durmieran cada una en su cama, por lo que debimos repartirnos. Yo como
tenía más confianza con mi primo (y vaya si la tenía) decidí dormir
con él. Ya era tarde, así que apagamos las luces y empezamos a charlar
los tres y de pronto pareció que Álvaro, mi amigo, se había dormido
profundamente. Entonces seguí hablando un rato con m...
Cantidad total de caracteres: 4398
Leer todo el relato erotico |
Reportar abuso
Enviar relato a un amigo
Escriba sus comentarios
Debe iniciar sesisn para escribir sus comentarios