HERMANA, ESCLAVA Y PUTA.
Llevábamos dos años, dos largos años, viviendo juntos.
Ella, mi hermana, tiene 56 años.. yo, 54, y estoy en situación de prejubilado
de banca, esa historia que se inventan para librarse de empleados veteranos
y emplear a jóvenes mucho peor pagados.
Mi hermana puede decirse que no ha trabajado fuera de casa, estudió en un
colegio de monjas con todo lo que eso significa, luego volvió y se dedicó a
cuidar de nuestros padres hasta que ellos murieron y se quedó sola.
Al dejar mi trabajo, abandoné la capital y regresé al pueblo, le llamé
pregu...
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