Una paz me había invadido luego del momento supremo vivido en la abandonada
oficina de Monica y la tarde de ese día me encontró serena y melancólica.
- Se diría que estas triste- me dijo Celia , mi secretaria al entrar
sosteniendo en su mano un monton de informes que yo debía leer, quiere seguir
hablandome cuando ve sobre mi escritorio la fotografía de Mónica. Sin decirme
nada la toma en sus manos , la levanta frente a sus ojos y en ese momento yo le
digo:
- Quiero que ahora mismo la pongas en un marco bonito y la coloques en la
oficina de Mónica...
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